
El remate es el golpe más potente del pádel. Pero en una pista cerrada por paredes, pegar fuerte no basta: un remate mal dirigido rebota en el cristal y el rival lo devuelve tranquilamente. La clave es saber cuándo rematar y hacia dónde.
Cuándo rematar
- El globo del rival es corto: te deja golpear entre la red y la línea de saque.
- Estás bien colocado, de lado y con tiempo.
- El rival está lejos de su cristal o mal colocado.
Si no se dan estas condiciones, haz una bandeja o una víbora: es mejor seguir en la red que regalar un remate.
Tipos de remate
Remate plano
Golpe fuerte y plano hacia el suelo del rival, cerca de la red. Busca que la bola bote fuerte y salga por encima de la pared de fondo o que el rival no llegue.
Remate por 3
Un remate con ángulo hacia la pared lateral que, tras botar, sale de la pista por el lateral. Es el más espectacular. Lo explicamos en por 3 y por 4.
Remate liftado (o «por 4» al fondo)
Golpe con efecto liftado que hace que la bola bote alto y salga por encima de la reja de fondo. Requiere muchísima potencia.
Remate de gancho
Cuando el globo te pasa por encima y estás retrocediendo, golpeas la bola con un movimiento lateral, casi de lado. Es un golpe de recurso para no perder la red.
Técnica básica
- Gira el cuerpo y señala la bola con la mano libre.
- Retrocede con pasos laterales, sin perder de vista la bola.
- Golpea la bola arriba y delante, con el brazo estirado.
- Termina el golpe cruzando la pala y vuelve rápido a la red.
En Padelbang
Con la bola alta, desliza hacia abajo y mantén el dedo para cargar la potencia: cuanto más cargues, más fuerte remata tu jugador. Y con la barra de SÚPER llena, el remate es imparable.